Gatos y Perros

Cómo ayudar a tu gata antes, durante y después del parto

Si la madre no parece preocuparse por sus gatitos, no los asea o no los alimenta, consulta a tu veterinario inmediatamente

<nt:author-name/>
Por La Sirena Viernes06 de Septiembre de 2019
  • Cómo ayudar a tu gata antes, durante y después del parto. Foto temática PxHere

    Cómo ayudar a tu gata antes, durante y después del parto. Foto temática PxHere

Si tu gata está embarazada y deseas ayudarla en el momento del parto llegaste al lugar indicado, pues a continuación te diremos cómo prepararte antes, durante y después del parto de tu gato para que todo salga lo mejor posible.

Antes del parto

Durante las dos últimas semanas de la gestación, asegúrate de que todos los miembros de la familia se muestren tranquilos y calmados en su presencia y de que la traten con cuidado (especialmente los niños, que estarán emocionados con la expectativa de tener pronto gatitos con los que jugar). 

Intenta mantenerla lo más tranquila e inactiva posible durante este periodo, y anímala a relajarse en su cama especial de futura mamá. No obstante, algunas gatas rechazarán incluso la cama más cómoda y suave preparada para la maternidad, prefiriendo un rincón de un armario. Sencillamente, asegúrate de que ha elegido un lugar para el parto y no intentes moverla del sitio que ha elegido. 

Lee también: Características y cuidados del gato Selkirk Rex

El parto de tu gata debería producirse sin complicaciones, pero no está de más tener ayuda a la mano para mantener la calma, o en caso de que surjan complicaciones.

Consigue el número de teléfono de urgencias de tu veterinario antes de que tu gata dé a luz, ya que el parto se produce con frecuencia durante la noche y cabe la posibilidad de que puedas necesitar ayuda urgente.

Si la mamá tiene problemas para dar a luz a sus gatitos, podrías tener que llevarla al veterinario; así pues, asegúrate de tener un medio de transporte disponible.

Cuando se acerque el momento del parto, será buena idea que prepares algunas cosas, como un recipiente limpio con agua caliente, toallas y trapos limpios, hilo dental y guantes desechables, así como un transportín y los datos de contacto de tu veterinario. 

Iris 22

Si tienes que separar a los gatitos de la mamá en algún momento, tendrás que mantenerlos calentitos. Te recomendamos que uses una bolsita térmica apta para microondas en lugar de una bolsa de agua caliente, ya que podrían pincharla con los dientes o con las uñitas.

Es importante que no intervengas a no ser que sea absolutamente necesario, ya que podrías retrasar el parto y alterar a tu gata; limítate a observar periódicamente y no intentes intervenir si no es necesario. No te preocupes si la madre come algunas placentas, es normal.

Ayuda en el parto

Cuando nace un gatito, su madre le ayudará a romper el saco amniótico, la fina membrana que lo rodea, y, a continuación, lo limpiará cuidadosamente. Por suerte, seguramente no tendrás que intervenir durante el parto de tu gata, aunque algunas veces la nueva mamá necesitará un poco de ayuda. 

Si no abre el saco, no lo hace por completo o no limpia a los gatitos, puede ser necesario que intervengas y ayudes a cuidar a los gatitos recién nacidos. Rompe con cuidado los sacos cerrados usando una toalla (nunca un objeto afilado) para que el gatito pueda respirar.

Límpiale con suavidad la boquita y la nariz; a continuación, seca rápidamente al gatito a contrapelo con un paño o toallita limpios. Por último, masajéalo con un paño calentito para secarlo y darle calor, así como para estimular su primera gran inhalación de aire.

Normalmente, cuando el gato acaba de nacer, su mamá le corta el cordón umbilical con los dientes, pero si no lo hace tendrás que ayudarla de nuevo. Con las manos limpias o con guantes desechables, ata un hilo dental alrededor del cordón a unos 5 cm del cuerpo del gatito, átalo de nuevo 2 cm más lejos y corta el cordón umbilical entre ambos nudos.

No lo cortes demasiado cerca del gatito, porque podría ser peligroso para él. Asegúrate de recortar los extremos largos del hilo, porque la madre podría masticarlos o tragarlos. Si ves que la madre intenta morder demasiado cerca del gatito, detenla y corta tú el cordón. 

Si te preocupa esta parte del nacimiento, consúltalo antes con tu veterinario para asegurarte de saber lo que tienes que hacer.

Después del nacimiento

Te puede parecer que ha sido muy rápido, pero el parto completo suele durar entre 2 y 5 horas. En algunos casos, ¡puede durar hasta 24 horas! Si observas que la madre está teniendo problemas en algún momento, llama a tu veterinario para acordar el siguiente paso.

Si tu gata parece estar esforzándose sin resultado durante una hora o más, llama a tu veterinario inmediatamente.

Las camadas suelen ser de entre cuatro y seis gatitos, aunque tampoco es raro que sean más grandes o más pequeñas. Cuando todos los gatitos hayan nacido, deja a tu gata tiempo para limpiarlos y alimentarlos.

Intenta no intervenir demasiado, pero no tengas miedo de cogerlos con cuidado porque ayudará a socializarlos, a la vez que da a la mamá un merecido descanso. 

Si los gatitos no han mamado durante su primera hora de vida, debes guiarlos hacia una de las mamas, ya que probablemente estarán hambrientos. Si hay más gatitos que mamas, tendrás que intercambiarlos hasta que aprendan a compartir.

Si la madre no parece preocuparse por sus gatitos, no los asea o no los alimenta, consulta a tu veterinario inmediatamente.

Algunas veces puede ser necesario alimentar a los gatitos con biberón, pero no es habitual. Si tienes dudas o preguntas sobre la crianza de la camada, pide consejo a tu veterinario.

Con información de Purina

Comentarios