Gatos y Perros

¿Cómo cuidar a un cachorro 'huérfano'?

Este proceso puede parecer minucioso pero es más sencillo de lo que parece

Mariana Ley
Por Mariana Ley
  • Imagen ilustrativa /Pxhere.

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Entre las razones más comunes para que un cachorro se encuentre sin su madre está que no pueda producir leche como es debido; algún accidente, enfermedad o muerte.

También puede intervenir que tenga un problema de comportamiento y por eso se le impida darle los cuidados necesarios a sus cachorros. 

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Hay una serie de cuidados que son básicos para los primeros días de estas crías, como su nutrición, la higiene necesaria, temperatura y humedad, así como la prevención de enfermedades.

De seguir una atención adecuada las probabilidades de que sobrevivan son muy altas, pero es necesario resaltar que si tienen menos de cinco días de vida esas posibilidades pueden disminuir, ya que la ingesta de la leche materna en los primeros días, al igual que en el caso de los humanos, es fundamental. 

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Un cachorro saludable destaca principalmente por ser gordo, fuerte, callado y dormilón, mientras que uno enfermizo tienen una musculatura débil y lloran mucho. 

Nutrición

Resulta fundamental que el cachorro ingiera el calostro de la madre dentro de sus primeras 12 horas de vida; esto les permite absorber los anticuerpos necesarios, pero sólo dentro de sus 36 horas de vida. 

Posteriormente deberá alimentarse de forma artificial con leche especial para este tipo de situaciones en las que no se puede contar con la progenitora, haciendo uso de una mamadera, jeringa o gotero. 

Una alimentación adecuada es indispensable para los cachorros /Pixabay.

Debe tenerse sumo cuidado en esta parte, pues de realizar de forma errónea su alimentación, la leche puede irse a sus pulmones y producirle una neumonía con graves consecuencias, por eso se recomienda la mamadera o biberón para bebé prematuro.

La leche deberá dársele tibia, con un instrumento limpio y bien seco antes de ofrecérselo. Se le debe dar de comer varias veces al día o cada que se encuentre inquieto llorando, y también deberán ser eructados después de cada alimento, como si se tratase de un bebé.

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La cantidad variará del tamaño del cachorro y su raza: 10 a 30 mililitros si pesa de 250-350 a 500 gramos. 

Higiene

Los cachorros son incapaces de orinar o defecar por sí mismos, ya que aún no han desarrollado el músculo que les ayuda a llevar a cabo estas funciones fisiológicas. 

Por eso mismo en un caso normal, son las madres quienes los estimulan lamiendo la zona anal del cachorro, lo que lo motiva a 'hacer del baño'. Deberán entonces ser estimulados manualmente por el amo en turno después de cada alimento.

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Esto debe hacerse humedeciendo un pedazo de algodón para posteriormente frotarlo de manera suave sobre las zonas ya mencionadas que permitan la micción y defecación de la cría. 

Se espera que el cachorro haga sus necesidades aproximadamente a los dos minutos de realizada la práctica anterior; algunos responderán mejor antes de comer y otros después, por eso se recomienda hacerlo en ambas ocasiones.

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Deberá llevarse a cabo esta práctica hasta los 21 días de vida, a partir de la tercera semana ya serán capaces de controlar sus necesidades fisiológicas.

Deberá controlarse que su orina sea de color amarillo claro, así como su materia fecal de color café claro a un poco oscuro. En caso de existir evacuación excesiva deberá verificarse que la fórmula sea la adecuada para él. 

Temperatura y humedad

Para mantenerse alejados de las enfermedades los cachorros deben estar a una temperatura ambiente apropiada, pues a esta edad no conservan bien el calor, por lo que otras fuentes son necesarias, como lámparas, bolsas de agua caliente, mantas, y otros elementos más, cuidando siempre de no quemarlos. 

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Esto es más sencillo, si los cachorros se mantienen uno encima del otro todo el tiempo significa que tienen frío, y si por lo contrario se separan unos de los otros quiere decir que tienen calor. Lo ideal sería que se mantuvieran juntos sin amontonarse. 

Los cachorros necesitan estímulos todo el tiempo, mentales y físicos, para comer y moverse, por eso se deben desperar para comer y jugar, respetando también sus tiempos de descanso.

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Es importante que tenga interacción con todos los miembros de un hogar, aunque todavía sea pequeño y debe ser manejado con cuidado, también se tiene que acostumbrar al movimiento, ruidos, personas y otros animales.

Con información de Mascotia. 

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