Gatos y Perros

Cómo hacer para que mi perro deje de perseguir a mi gato

El hecho de que tu perro persiga a tu gato se debe a un instinto de caza y para que deje de hacerlo deberás ayudarlo a controlar este instinto

Viridiana Diaz
Por Viridiana Diaz Sábado 08 de Junio de 2019
  • Cómo hacer para que mi perro deje de perseguir a mi gato. Foto temática: PxHere

    Cómo hacer para que mi perro deje de perseguir a mi gato. Foto temática: PxHere

El perro manda al gato y el gato manda al ratón, dice un popular dicho basado en el comportamiento de algunos de estos animales, sin embargo es posible que perros y gatos puedan vivir en perfecta armonía, aunque no lo parezca.

El hecho de que tu perro persiga a tu gato se debe a un instinto de caza y para que deje de hacerlo deberás ayudarlo a controlar este instinto, es preferente que adiestres a tu perro cuando es cachorro, pues es más fácil de socializarlo para que entienda que la persecución a los gatos es un comportamiento inaceptable. 

Gato encerrado

Si tu gato se siente cómodo en un transportín, introdúcelo en él y coloca el transportín en una habitaciótn (cuando el cachorro no esté por allí). Asegúrate de que tenga sus juguetes y algo de hierba gatera para tenerlo entretenido.

Luego acerca al cachorro, de inmediato se sentirá intrigado por la presencia del gato, intentará olisquearlo y molestarlo, cuando esto pase, intenta captar la atención de tu perro cada vez que se acerque al gato, si consigues que voltee a verte dale un premio.

Deberás repetir esta rutina cada vez que tu perro mire al gato, llámalo por su nombre y cuando se acerque a ti dale un premio, esto ayudará a reforzar la idea de que no debe molestar a tu gato.

Si consideras que ya es seguro suelta al gato, si tu perro intenta acercarsele llámalo por su nombre y premialo por su obediencia, pero si no hace caso dile que se detenga usando un tono de voz firme, saca al gato de la habitación, más tarde vuelve a intentarlo, con el tiempo aprenderá y dejará de perseguir al gato. 

Prevenir la persecución

Para este método es necesario que prestes mucha atención y cuando el perro detecte al gato capta de inmediato su atención. Es muy importante que dejes de hacer en lo que estés ocupado para asegurarte que el perro viene hacia ti cuando lo llames.

Deberás estar alerta para que se cumpla el objetivo, parar la persecución antes de que empiece. Distraer a tu perro será siempre un buen modo de establecer límites.

Cada vez que tu perro detecte al gato, repite la misma acción. Utiliza órdenes si ya se las habías enseñado antes, tales como 'quieto' o 'suéltalo'. Si tu perro empieza a perseguir a tu gato, es importante que lo interrumpas.

Sigue al perro y utiliza órdenes verbales que demuestren tu desaprobación. El tono severo de tu voz debería transmitirle la idea de que perseguir a un gato no es un comportamiento aprobado y que debería parar de forma instantánea. 

Con correa de longitud ajustable

Sujeta a tu perro con una correa de longitud ajustable. Asegúrate de tener bien cogida la correa o que puedas acceder a ella fácilmente. Ten algún premio a mano. Cundo tu perro mire al gato, capta su atención. Si viene hacia ti, dale un premio.

Repite este comportamiento cada vez que tu perro mire al gato. La correa permite asegurar que tu gato pueda moverse libremente sin ser alcanzado por el perro y te permitirá controlar mejor al perro en caso de que no obedezca a tus órdenes.

Con el tiempo, tu perro empezará a mirarte de forma automática cada vez que el gato esté cerca de él. En este punto puedes alargar la correa y dejar que pueda moverse un poco más.

Si empieza a perseguirlo, vuelve a utilizar la correa corta para controlarlo. Si te hace caso, dale un premio. Una vez que el perro muestre poco o nulo interés por el gato cuando esté cerca de él y con la correa larga, suéltalo para que pueda moverse libremente con el gato.

Recuerda que una buena cantidad de premios por un buen comportamiento de ayudarán a llegar a la meta y hacer que tu perro deje de perseguir a tu gato. 

¿Qué hacer si no deja de perseguirlo?

Si tu perro no deja de perseguir a los gatos, puede que sea necesario reconsiderar si puede haber nuevos factores en su vida que le hayan llevado a esto.

Por ejemplo, ¿hace suficiente ejercicio? Si no es así, puede que esté probando de utilizar algo su energía sobrante persiguiendo al gato por la casa. Intenta sacarlo a dar paseos más largos y más intensos.

Si esto no funciona, piensa en llevar a tu perro a un adiestrador o a un veterinario especialista en comportamiento canino. Estos profesionales podrán identificar el problema y solucionarlo.

En ocasiones, los cambios en el comportamiento vienen dados por enfermedades. Si te preocupa esta cuestión, llévalo al veterinario para asegurarte de la ausencia de problemas. 

Con información de Dog Chow 

 

 

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