Gatos y Perros

¿'Como perros y gatos'?

Aunque esa frase se emplea para referirse a una relación conflictiva, lo cierto es que las mascotas pueden convivir plenamente

Mariana Ley
Por Mariana Ley Sábado 25 de Noviembre de 2017
  • La convivencia entre perros y gatos es posible/Pixabay

    La convivencia entre perros y gatos es posible/Pixabay

La creencia de que estas dos mascotas no pueden convivir es totalmente falsa y está demostrado aunque existan casos donde la convivencia no resulta perfecta, pero sin duda esto tiene que ver con el carácter particular de nuestras mascotas y no realmente por pertenecer a diferentes especies

Eso no quiere decir que nuestras mascotas necesariamente deban tener el mismo carácter o personalidad, hay que recordar que cada uno vive experiencias distintas y por eso su comportamiento también es diferente.

Imagen ilustrativa/Pixabay.

Lo indispensable para una buena relación entre ellos, y hacia nosotros, es el tenerles paciencia, marcar ciertos límites e imponer reglas para criarlos y corregirlos cuando sea debido, siempre dentro de un entorno amigable y tranquilo.

No es un secreto que tanto perros como gatos presentan distintas características en lo que respecta a su forma instintiva de reaccionar ante los estímulos, por ejemplo, los felinos son más independientes, constantemente necesitan su propio espacio y no toleran tantas caricias, pues cuando requiera de afecto será él mismo el que lo busque.

Además no necesita pasear o ejercitarse tan seguido y para alimentarse cualquier espacio pequeño será suficiente.

Imagen ilustrativa/Pixabay

Los canes, por otro lado, necesita pasear y ejercitase continuamente, dependiendo de la raza. Se les tiene que instruir la forma de orinar y defecar en la calle, o en un parque, hasta que se convierta en una rutina, pues deben respetarse la misma hora y lugar.

Conociendo esas peculiaridades nuestras mascotas deberían ser aptas para convivir con quien sea: personas y hasta otras especies. El punto clave es ser constante y dedicarle el tiempo necesario a la adaptación y aceptación entre ambos, pues ellos también son capaces de reconocer las diferencias del otro.

Mientras más pequeños, mejor/Pixabay.

Se recomienda que las mascotas se críen juntos o sean muy jóvenes, ya que su carácter es más moldeable a temprana edad, y verían esta relación con naturalidad. En caso de que exista rechazo, lo más probable es que venga del animal que ya se encontraba ubicado en nuestra familia y no piensa ceder su espacio a un nuevo integrante de cuatro patas.

Si se trata de una mascota más vieja lo mejor es recordarle que aún se le quiere y que el recién llegado será su amigo o compañero de juegos para evitar rivalidades. Es necesario dejarlos juntos pero sin despegarles la vista, sin forzar la situación.

Cada uno tiene su peculiar forma de ser/Pixabay.

Hay que tomar en cuenta la percepción que tienen sobre el territorio, por eso es conveniente que cada uno tenga su espacio definido, pues así se evitarán peleas por la comida, juguetes u otros objetos; y ubicarlos juntos en lugares comunes para jugar con ellos, asegurando que con el paso del tiempo, y si son sociables, ellos mismos se buscarán y compartirán espacios.

Teniendo en cuenta todos los detalles anteriores se puede asegurar una gran relación entre las mascotas, convirtiéndose en amigos incondicionales, sobre todo si son de distinto sexo, pues cada uno tomará su rol como tal; pronto estarán compartiendo cama, comida y juguetes.

Imagen ilustrativa/Pixabay.

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