Gatos y Perros

Los perros en las leyendas mexicanas

Las leyendas mexicanas han tomado en algunas ocasiones a los perros como protagonistas 

Sábado 04 de Noviembre de 2017
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Las leyendas mexicanas han sido creadas a lo largo del tiempo ricas en cultura y misticismo, usan diferentes elementos para crear en ellas historias realmente interesantes. Entre esos elementos se encuentran animales que generalmente son mostrados como seres diabólicos que causan gran terror. Los perros no pueden faltar, pues son muchas las leyendas mexicanas que entre sus historia utilizan los perros como elemento para crear terror. A continuación te presento cinco de las leyendas más conocidas que tienen como protagonistas a los canes en México.

Leyenda del Perro Negro:

Cuenta la leyenda que en un pueblo existió un vecino muy extraño que se dedicó a molestar a las mujeres del pueblo por lo que los habitantes decidieron ir con las peores intenciones a buscarlo, sin embargo cuando esto sucede, no lo fue encontrado, pareciera que se lo hubiera tragado la tierra.

Un tiempo después mientras una mujer acudía al mercado se encontró con un perro negro pero al intentar darle comida el animal le arrancó de un mordisco la mano. Tiempo después unos campesinos se toparon con el animal y al verlo más dócil que de costumbre decidieron acercarse y acariciarlo pero al hacerlo éste le mordió un pedazo de pierna a uno de ellos, después de eso cada que alguien se topaba con el perro trató de evadirlo, pues el animal se había vuelto más bravo, además se había ganado el odio de todos en el pueblo, pues entraba a las casas donde se comía todo y destruía lo que estaba a su paso.

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Un buen día un hombre se lo encontró destruyendo un puesto de frutas, por lo que se armó de valor y lo tundió a golpes al grado de dejar al perro inmóvil. Todos celebraban la hazaña del hombre, cuando de repente el perro se puso de pie sobre sus dos patas traseras, mientras que con las dos delanteras comenzó a quitarse trozos de piel para debajo de ella dejar ver al hombre que en un principio molestaba a las mujeres del pueblo. Todos quedaron impactados mientras el hombre salía corriendo con rumbo desconocido para jamás volver aparecer en el pueblo.

La casa de los perros:

Esta leyenda tiene orígen en Guadalajara, en donde Don Jesús Flores de 72 años pidió matrimonio a Anita de 28, quien accedería sólo de ser cumplida una petición: construir un segundo nivel a la casa donde habitarían, pues sólo las personas con mucho poder económico de la época se podían dar ese lujo, por lo que inmediatamente puso al arquitecto manos a la obra para construir, no sólo el segundo nivel de la casa, sino también un mausoleo en el panteón.

Foto: Wikimedia Commons

En la parte alta de la casa, Anita mandó colocar dos enormes estatuas de perro pointer mismas que mandó pedir en Nueva York por lo que la casa fue conocida como la casa de los perros, misma que al morir Don Jesús Flores, se regalaría, supuestamente a quien entrara al mausoleo donde fue enterrado y rezara nueve rosarios a la media noche en honor al fallecido dueño, según dice la leyenda fueron muchos los que intentaron realizar este reto, pero en todos lo casos salían corriendo e incluso muchos quedaron inconscientes después de escuchar a Don Jesús contestar con una voz tétrica sus rezos.

Cuentan también que hubo una persona que estuvo a punto de cumplir con el reto pero que poco antes de terminar con su propósito una fuerza lo arrastró hasta La Casa de los Perros donde cayó muerto, según los médicos a causa de un derrame en la bilis.

La leyenda del perro negro:

Esta leyenda se localiza en Puebla y se ha hecho famosa de boca en boca gracias a que varios pobladores del lugar dicen haber sido testigos del hecho.

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La leyenda habla de un perro negro que camina por las calles de noche y que aparece inicialmente como un perro lindo que despierta la ternura de los parranderos que salen de los bares , al creer que se encuentra perdido en las calles oscuras, pero a medida que las personas se acercan a él, éste se transforma en un perro enorme con aspecto terrorífico, hasta llegar a ser una criatura demoníaca que ataca a quienes lo encuentran hasta terminar con sus vidas.

Leyenda Maya el perro y Kakasbal:

Según esta leyenda había un hombre muy pobre, que siempre estaba de mal humor, este hombre tenía un perro al que maltrataba.

En una ocasión Kakasbal, el dios del mal, habló con el perro y le preguntó la razón por la cual no abandonaba a su dueño.

El perro le contestó que el hombre era su amo y debía serle fiel.

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Kakasbal insistió y se ofreció a ayudarlo a conseguir otra familia pero el perro se negó alegando nuevamente que siempre le sería fiel a su amo. Kasasbal insistió de manera persistente por lo que el perro a manera de librarse de él accedió, y le preguntó qué debía hacer, a lo que el dios del mal contestó que sólo debía darle su alma. El perro aceptó poniendo una sola condición, que a cambio recibiría un hueso por cada pelo que tuviera en su cuerpo. Kakasbal comenzó a contar los pelos del cuerpo del perro y cuando casi terminaba, este recordó la lealtad hacía su amo y pego un brinco que hizo que se perdiera la cuenta, él perro alegó que las pulgas no lo dejaban de picar y en otras ocasiones hizo lo mismo por lo que Kakasbal se dio cuenta del engaño y le dijo al perro que había aprendido la lección: es más fácil comprar el alma de un hombre que el alma de un perro.

Los perros ven la muerte:

Esta leyenda circula en Rioverde San Luis Potosí, pues muchos afirman que cuando los perros aúllan es para anunciar una muerte. En este pueblo rural se dice que el aullido de un perro presagia una muerte cercana. Según cuenta Aguistín Hernández en el libro de Homero Adame, Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano, que cerca de su casa cuando se escucha aullar un perro alguien habrá de morir en unos cuantos días. Se rumora que los perros al olfatear la muerte se paran en dos patas para alcanzar a percibir su olor e incluso la pueden ver, comienzan a aullar, y no dejan de hacerlo hasta que la persona señalada muere.

 

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