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Krampus el demonio con el que festejan la Navidad

La tradición describe al Krampus como una enorme bestia 

Karen Magallanes
Por Karen Magallanes Martes 25 de Diciembre de 2018
  • Krampus el demonio con el que festejan la Navidad. Foto Agencias

    Krampus el demonio con el que festejan la Navidad. Foto Agencias

Europa.- Una extraña celebración se lleva a cabo en Austria, donde las luces de la tradicional fiesta que se celebra en lugar de la Navidad, proyectan la sombra de un nombre que despierta más de un escalofrío: Krampus.

Cada 6 de diciembre, los niños austríacos celebren la llegada de Nikolaus (San Nicolás), una figura similar a la de Papá Noel, que trae regalos a aquellos que se han portado bien y a los que también se les ha escapado más de alguna travesura.

Si han sido buenos, llena las botas de los más pequeños de la casa con dulces, mandarinas, galletas y un San Nicolás de chocolate, a los que no se han portado bien les llega mucho menos.


Los Krampus salen a las calles como cada año. Foto: EFE 

La víspera del día de San Nicolás es el momento de la aparición de Krampus.

Una noche antes de la celebración de los regalos, el monstruo mitad cabra mitad demonio, se echa a las calles para recordar con azotes a los más pequeños de la casa que portarse mal tiene consecuencias, y podrían ser muy significativas.

La tradición del demonio de la Navidad describe a Krampus como una enorme bestia con el cuerpo cubierto con un denso pelaje, un par de cuernos, ojos saltones y una terrorífica boca con dientes afilados, llena de sangre de la que sale una larga lengua, una imagen demasiado alejada de la ternura que representan todas las figuras navideñas.


Una tradición que cobra fuerza en el mundo. Foto: EFE 

La leyenda cuenta que Krampus ataba a los niños que se habían portado mal con cadenas, los apaleaba y los arrastraba al infierno.

El relato ha ido dulcificándose con el paso del tiempo y el monstruo se ha convertido en uno de los protagonistas de la Navidad en muchas zonas de Europa Central.

Ahora este peculiar y aterrador demonio tiene su propio espectáculo, los “Krampusläufe” (cabalgatas de Krampus), que comienzan a celebrarse en toda Austria a finales de noviembre, un terrorífico espectáculo salido de las más oscuras pesadillas y que seguramente podría transportarte por unos momentos a las mismas penumbras del infierno.

Antes de que aparezca el grupo de monstruos, una densa humareda y el ruido de cadenas, cencerros y cacerolas anuncian el inicio del espectáculo.

Desde la niebla, emergen los cuernos y diabólicas máscaras de los Krampus, que, con el inestable andar de su pezuñas de cabra, salen a la caza de los traviesos entre gritos y danzas salvajes, y aunque algunos lloran de miedo, otros sonríen divertidos e incrédulos. 


Una tradición que cobra fuerza en el mundo. Foto: EFE 

Armados con ramas de abedul, estos monstruos azotan a aquellos que se han comportado mal, mientras saludan, inofensivos, a otros niños que presencian sus escalofriantes procesiones.

Aunque pueda parecer extraño, algunos niños no solo no tienen miedo al demonio, sino que acuden a estos espectáculos con caretas del Krampus y pequeñas ramas de abedul.

La española Beatriz Ortiz eligió Viena como destino para su Erasmus y una de las cosas que más llamó su atención es que en unas fiestas tan familiares los austríacos tengan un “demonio de la Navidad.” y a cualquier extranjero le podría asombrar y asustar.  

Me resulta muy raro, para mi la Navidad siempre es alegre y esto es una forma de mirar las fiestas totalmente diferente, explica Beatriz.

Además cuenta que a pesar de que en un principio le parecía “extraño unir villancicos y terror”, tras asistir a una de las cabalgatas calificaría la tradición de “inquietante, pero a la vez muy navideña”.

Por su parte, Weimer Montoya, que llegó desde Colombia para una visita a Viena, señala que lo más curioso para él era “que hubiese tanto niño” y se declara “fan del Krampus.”

Durante largos períodos de tiempo la tradición del Krampus estuvo prohibida en Austria, sobre todo por las cuestiones religiosas, pero ya sabes, lo prohibido siempre despierta inquietud.

Primero se prohibió por la Iglesia Católica debido a su origen pagano y después durante el Tercer Reich, ya que el nazismo consideraba que era una festividad promovida por los socialdemócratas.

Según algunos estudiosos, Krampus proviene de la mitología germánica, para otros es una figura pagana alpina, y su nombre puede proceder de uno de los nombres del alemán medieval para garra.

Y es que de la manera que sea, y como se quiera tomar, es una figura salvaje que existe también en otras mitologías, como los faunos o los sátiros de la griega.

Esta tradición ha ido recuperando la popularidad y se ha extendido a otros puntos del mundo, aunque no se sabe con qué fuerza e intención utilizarían la imagen del Krampus, todo depende de la cultura e ideología de cada país y región.

 

 

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