Mundo Raro

Extremas modificaciones corporales

Esto sobrepasa a las perforaciones y a los tatuajes a los que nos hemos acostumbrado

Mariana Ley
Por Mariana Ley Sábado 05 de Mayo de 2018
  • Modificaciones corporales. Foto: Pixaba

    Modificaciones corporales. Foto: Pixaba

Las personas constantemente están buscando resaltar del resto o por algún motivo manifestar su sentir y pensar a través de su propio cuerpo, artísticos tatuajes, aretes o “piercings”, expansiones en la piel, hasta las modificaciones corporales más extremas. Hay tantas variaciones que sería difícil mencionarlas todas.

Desde hace muchos años han existido culturas alrededor de todo el mundo que han practicado sus propias modificaciones corporales bajo las mismas intenciones, además de identificarse como pueblo, hacer honor a algunas creencias y también de forma estética.

Pies de loto

Por muchos años, en China se acostumbraba a vendar los pies de las mujeres desde que eran niñas para evitar que éstos crecieran, pues para su cultura tener los pies pequeños era sinónimo de belleza y estatus, sin duda también un gran atractivo para los hombres.

La medida ideal era de siete centímetros, las jóvenes tenían que pasar sus días con los dedos y el arco fracturados.

De esta forma se
fracturaban
los pies femeninos
/Wikipedia.

Dentro de las complicaciones médicas estaban las constantes heridas a causa de las uñas enterradas, lo que acarreaba infecciones, y problemas de circulación que podían terminar con la pérdida de dedos, lo que significaba incluso algo favorecedor debido al fin que perseguían.

Aunque la tradición duró siglos, a finales del siglo XIX el país se opuso a esta práctica y se logró prohibir el vendaje de pies, sin embargo aún hay abuelas que viven con estas consecuencias.

Mujeres jirafa

En Tailandia, específicamente en la tribu Padaung, existen mujeres que llevan anillos en su cuello, con la finalidad de alargarlo, haciendo que luzcan como un dragón, figura importante dentro de su cultura.

Mujer con el cuello
alargado /Pixabay.

Debido a la dictadura Birmana a principios de los años 90, esta tribu tuvo que refugiarse en Tailandia y no son reconocidos ante las leyes como birmanos, ni tailandeses.

Al día de hoy mantienen esta tradición también porque son cientos de curiosos turistas los que las visitan y es así como pueden sustentarse.

El número de anillos que lleven en el cuello incrementa uno cada año desde los cinco años de edad hasta los 12, y a partir de ahí van añadiendo los más que se puedan.

Dientes afilados

Con el objetivo de conseguir una dentadura puntiaguda en Tailandia se suelen limar los dientes de las mujeres con la creencia de hacerlas más atractivas y satisfacer a los espíritus, pues para ellos los dientes pueden representar sentimientos y emociones negativas.

Hoy en día son los mismos jóvenes quienes deciden si participar o no dentro de la ceremonia denominada “afilado de dientes”, sobre todo en las bodas, donde persiste la creencia que de no llevarlo a cabo en la siguiente vida reencarnarían en animales, dentro de esta práctica hoy voluntaria.

El proceso es rápido aunque algo incómodo para modificar la sonrisa; se acostumbra a realizarlo durante sus bodas. Un dentista usa como herramientas una piedra, un punzón y un martillo para darles esta forma tan característica.

Dientes negros

En Japón esta práctica nació en el año 710 y consistía en pintar los dientes de negro con tinta, óxido de hierro, sake y té, bajo un uso específicamente para las mujeres de clase alta, e indicaba que había llegado a su edad adulta.

Mujer con los dientes
oscurecidos
/Wikimedia Commons.

Este oscurecimiento se popularizó por considerarse hermoso, así que alrededor de la época de 1600 se empleó por la mayoría de mujeres como símbolo de que eran casadas.

Aunque como tal no existe una enfermedad que provoque un color negro en los dientes, en algunas partes de Asia, como Vietnam y Filipinas, se suelen pigmentar todavía de este color las sonrisas, bajo el argumento de que “sólo los perros tienen los dientes blancos”.

Tapones en la nariz

Estas mujeres son pertenecientes a una tribu de la India, también conocidas como apatanis acostumbraban colocar a los costados de la nariz unos tapones negros para protegerse de los invasores que las atacaban y secuestraban, pues eso las hacía lucir menos bellas.

Significaba el haber
alcanzado la adultez
/Wikimedia Commons.

Además sus rostros incluyen tatuajes faciales que van desde la barbilla hacia la frente, y mayormente se realizaba cuando la mujer tenía su primer período menstrual, pues se le marcaba como adulta.

Esta tradición ha cesado desde la década de los setentas, ahora sólo son las ancianas las que llevan estas distintivas modificaciones faciales.

Platillos en los labios

Los Mursi son una tribu muy antigua de Etiopía, que han perforado y expandido los labios de sus mujeres, aunque no son los únicos que lo practican en el continente africano.

El platillo en su boca
tiene significados
culturales e históricos
/Wikimedia Commons.

En principio esta práctica tuvo la intención de evitar la comercialización y esclavitud de las jóvenes, pero hoy en día son vistas como un recuerdo de resistencia y un símbolo de belleza para este pueblo.

Los platillos en los labios ahora son signo de elegancia y orgullo cultural de una tribu.

La tradición dicta que las jóvenes solteras agranden su labio en el momento en que se comprometen, y continúen haciéndolo durante su noviazgo y hasta la boda.

La misma novia deberá fabricar sus propios platillos que gradualmente irán incrementando de tamaño: mientras más grande sea, más pagará por ella la familia del novio.

En algunas culturas existe la doble dilatación de labio, una práctica que puede resultar muy incómoda para la vida diaria.

Tatuajes faciales

En Nueva Zelanda hay una tribu indígena, que lleva una práctica heredada de sus ancestros, llamada Ta moko, esta consiste en tatuar sus rostros para indicar su estatus social y su árbol genealógico dependiendo de la complejidad de sus diseños.

Esta tribu Maorí acostumbra esta tradición tanto en hombres como en mujeres, ellos también tatúan sus brazos y muslos, y ellas solamente la barbilla y el labio inferior.

Perforaciones extremas

En Phuket, Tailandia, cada año se lleva a cabo un festival donde los protagonistas son los adolescentes y jóvenes que demuestran su valentía en una ceremonia a través de perforaciones masivas para aquellos que están pasando a la adultez.

Festival tailandés
Wikimedia Commons.

Se practica con cualquier tipo de objeto metálico, plástico o de madera que tenga filo para lograr perforar la boca, la nariz, las orejas y otras partes del cuerpo, demostrando así que no hay miedo al dolor.

Aunque es sólo es un dolor temporal, las cicatrices son las que permanecen, en esta olimpiada del dolor también se ha popularizado el caminar sobre brasas ardiendo o subir escaleras de hojas afiladas.

Elongación craneal

Esta antigua deformación del cráneo tiene cabida en regiones de varios continentes.

Esta técnica aprovecha la elasticidad craneal de los infantes hasta sus dos años para deformar los huesos de la cabeza, mediante el uso de vendajes, fajas u objetos duros como moldes de madera, provocando que la cabeza quedara en forma de cono.

Esta costumbre una vez más está arraigada a las clases altas. En Egipto se daba entre faraones y familias reales, ya que se creía que esta característica brindaba capacidades espirituales para regir un pueblo.

En Francia, en el siglo XVIII, se llevó a la práctica bajo razones estéticas y una fuerte creencia de aumento de memoria. 

Expansión del lóbulo

Esta dilatación es practicada sobre todo en ceremonias religiosas para determinar edad, sexo y belleza de los miembros de la comunidad Masai, Kenia, quienes le agregran un significado profundo y no únicamente como una cuestión estética.

La tribu Huorani del Amazonas también realiza esta modificación de los lóbulos, por cuestiones religiosas y de belleza.

Hombres cocodrilo

La tribu Sepik de Nueva Guinea realiza a sus miembros escarificaciones o cortes en todo el cuerpo con hojas de afeitar, a modo de bienvenida a la adultez para los jóvenes.

De esta forma quedan
as cicatrices
/Wikimedia Commons.

Al formarse las cicatrices éstas quedan en el cuerpo con aspecto de piel de cocodrilo, un animal sagrado para esta comunidad.

Las sesiones de cortes son extensas y extenuantes, pues se trata de miles de ellos. 

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