Nota Roja

Finge su muerte con ayuda del FBI porque su esposa lo mandó matar

La mujer contrató  por error a un hombre que era amigo de su esposo para que lo asesinara

Mariana Ley
Por Mariana Ley Viernes 10 de Noviembre de 2017
  • María Lourdes y Ramón Sosa /Agencias

    María Lourdes y Ramón Sosa /Agencias

Ramón Sosa es un entrenador de box que actualmente radica en Texas, Estados Unidos, y según Daily Mail, éste recibió ayuda oficial para simular su muerte y así engañar a su esposa, quien había ofrecido pagar 2 mil dólares para que lo asesinaran. 

Esta pareja se conoció en el 2007, tres años después se casaron y posteriormente abrieron un gimnasio; los problemas financieros del negocio los alcanzaron y fue cuando comenzaron los trámites de divorcio, solicitados por ella.

Para el 2015, la mujer, María Lourdes, contactó a un hombre para contarle su plan del crimen, sin embargo resultó que este presunto sicario había entrenado años atrás con su esposo y eran amigos.

"Cuando me llamó (el amigo) y dijo que necesitaba verme porque alguien 'quería matarme', pensé que estaba bromeando", aseguró Ramón Sosa, según MDZ Online.

Otra versión asegura que ella reveló el plan a un conocido, quien fue el que alertó a las autoridades, como lo indica Reporte Indigo.

"La persona se alarmó y se puso en contacto", dijo Matt Rodríguez, del departamento del Sheriff del Condado de Montgomery.

Lo cierto es que un agente se hizo pasar por asesino a sueldo y se reunió con María Lourdes en un estacionamiento, y de acuerdo con la declaración, cuando el agente le preguntó a la mujer si sólo quería que se "le diera una paliza", ella dijo: "No, lo quiero muerto. Él tiene un mejor uso para mí muerto". 

Este mismo departamento, solicitó apoyo del FBI, donde los oficiales crearon una emboscada para la mujer: fingir la muerte de Ramón Sosa. 

Entonces se llevó a cabo el maquillaje de Sosa para que pareciera que había fallecido de un disparo en la cabeza; se acomodó sobre una fosa localizada aparentemente en un área desértica y posteriormente se tomó la fotografía que serviría como prueba para la mujer.

El presunto sicario, quien pretendía ser el autor de los hechos, le mostró al fotografía a María Lourdes, ubicados en el mismo estacionamiento donde lo planearon; en ese momento estrecharon sus manos y ella sonrió, según la declaración jurada. 

La mujer fue detenida un día después y aceptó el declararse culpable a cambio de una sentencia de 20 años de prisión por el delito de solicitación de homicidio, pues así evitaría enfrentar la posibilidad de ser sentenciada a cadena perpetua. 

 

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