Nota Roja

Joven autista es obligada a comer las cenizas de su difunta madre

La familia que hizo pasar un infierno a la chica ahora podría recibir cadena perpetua

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Por La Sirena Martes31 de Julio de 2018
  • Foto temática Pixabay

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Luisiana, EU.- Una joven autista fue víctima de abusos y torturas por parte de su propia familia, a tal grado que la obligaron a comer las cenizas de su difunta madre y vivir dentro de una jaula. 

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Se trata de una joven estadounidense de 22 años, a quien se identificó en los documentos de la corte como D.P.

De acuerdo con dichos papeles, la chica se mudó con cinco parientes a Amite City, en Luisiana, Estados Unidos, después de que su madre muriera, en agosto de 2015, hasta junio de 2016, según consta en el documento de acusación elaborado por un jurado federal en Nueva Orleans. 

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En el papel judicial se acusa a los familiares de la joven de un total de seis cargos entre los que se encuentran trabajo forzado, tráfico sexual forzado y crímenes de odio.

Los acusados fueron identificados como Raylaine Knope, de 42 años; Terry J. Knope II, de 45; Jody Lambert de 23 años; Taylor Knope, de 20, y Bridget Lambert, 21 años.

Según la Fiscalía, entre las denigrantes acciones que obligó a realizar a la joven se encuentra abrir la urna que contenía las cenizas de su madre, vertirlas en un cuenco con leche y comerlas con cuchara.

Además de quitarse la ropa y hacer acercamientos sexuales a visitantes de la casa.

Limpiar el sistema séptico de la casa móvil en la que vivía la familia sin ropa protectora, vivir en una jaula que cerraban por la noche, lamer ropa interior sucia y hacer múltiples tareas domésticas y de jardinería, supuestamente solo le daban comida y agua después de completarlas, entre otras cosas.

Además de obligarla a ingerir metanfetamina y analgésicos recetados para luego amenazarla con acusarla a la Policía de abuso de drogas.

En el documento de acusación se cita a los parientes de D.P de amenazarla en repetidas ocasiones y torturarla físicamente.

Algunas de las torturas implicaba aplastar la mano de la chica con un martillo, quemarla con un encendedor y dispararle con una pistola de aire comprimido, además de darle golpes con candados de metal y una paleta de madera.

“Una vez, pese a su miedo al agua, sostuvieron su cabeza bajo el agua en una bañera mientras ella luchaba por tomar aire. Todo esto sin contar las palizas rutinarias que recibía”, reza el documento.

Ahora cuatro de los integrantes de la familia pueden enfrentarse ahora a cadenas perpetuas, mientras que para una de las hijas, Bridget, se pide que su condena mínima sea de cinco años de cárcel.

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