Nota Roja

Mató a su esposa, le sacó los ojos y se vuelve a casar en la cárcel

 “No se preocupen, estoy en estado de emoción violenta”, dijo el hombre a las autoridades tras su captura

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Por La Sirena Jueves03 de Enero de 2019
  • Mató a su esposa, le sacó los ojos y se vuelve a casar en la cárcel. Foto temática PixHere

    Mató a su esposa, le sacó los ojos y se vuelve a casar en la cárcel. Foto temática PixHere

Tucumán.- Como si se tratara de una película, así es el caso de Pablo Amín, quien mató a su esposa, le sacó lo ojos y luego se volvió a casar en la cárcel de Villa Urquiza, en Tucumán.

Por dicho hecho, Pablo Amín fue condenado a cadena perpetua, sin embargo eso no ha sido impedimento para que encuentre el amor, pues el pasado viernes se volvió a casar en el pabellón de máxima seguridad del penal, llevaron a cabo la unión por el civil y el lunes por la noche, durante el recibimiento de Año Nuevo, realizaron la ceremonia religiosa.

El brutal crimen

Pablo Amí y su esposa, María Marta Arias, de 24 y 23 años en ese entonces, viajaron desde Santiago del Estero, donde vivían, a un conocido hotel del parque 9 de Julio, en Tucumán, donde mató a su mujer el 28 de octubre de 2007.

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De acuerdo con las autoridades, la víctima fue ahorcada mientras dormía, luego el hombre le sacó los ojos y los dejó uno al lado del otro sobre la cama, pero esta no fue la única mutilación, sino que las autoridades descubrieron que Marta también tenía cortes en la cara y en la zona genital. 

Luego de las mutilaciones, Amín siguió golpeando el cuerpo de María, lo sacó del cuarto y lo arrastró por las escaleras desde el quinto piso hasta el primero.

Según Crónica, un empleado del hotel lo descubrió pateando a su mujer, pero Amín no mostró ninguna expresión.

Luego de ser capturado Amín dijo a las autoridades:

 “no se preocupen, estoy en estado de emoción violenta”. 

Según la policía, tras un breve paso por un neuropsiquiátrico, el caso finalmente llegó a juicio y Amín fue condenado a cadena perpetua por homicidio agravado.  

En sus últimas palabras ante el tribunal el hombre confesó cómo le quitó la vida a su esposa.

“La asfixié hasta no dar más. La solté y ella no se movía. El cuerpo quedó inmóvil y se me vino una nebulosa, como la que sentí en el auto. Escuché la voz de una señora vestida de blanco que me dijo que estaba muerta. No recuerdo nada más”. 

 

 

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