Nota Roja

"Vi a los niños como patos, eran blanco fácil para mí"; la asesina de la ventana

Brenda Ann Spencer fue interrogada por periodistas tras ser capturada, a quienes dijo lo hizo para animarse el día

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Por La Sirena Sábado26 de Mayo de 2018
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    Foto temática | Pixabay

Con apenas 16 años, Brenda Ann Spencer se convirtió en asesina de dos adultos, hirió a un grupo de niñas y terminó en la cárcel.

De acuerdo con lo publicado por el blg Escrito con Sangre, Ann siempre fue una niña solitaria, que se sentía fea y no tenía amigos, se odiaba a sí misma, su cabello, rasgos, color de piel, pecas, sus gruesos lentes, todo de ella. 

En el verano, Brenda fue arrestada por disparar a las ventanas de la Cleveland Elementary School con una pistola de aire comprimido, también fue consignada por robo. Entonces en el barrio ya era conocida por cazar pájaros con su pistola.

Para Navidad, Ann Spencer pidió a su padre que le regalara una radio, pero él prefirió darle un rifle Ruger semiautomático calibre .22 con mira telescópica y unas cajas con 500 balas.

Brenda se puso feliz, le apasionaban las armas y las historias de violencia, continuamente fantaseaba con crímenes y masacres, le fascinaba la leer acerca de asesinos famosos. 

Se fue a un sitio cercano a San Diego, California, para practicar puntería, ahí duró dos tres semanas, se acostumbró al rifle y aprendió a manejarlo con destreza.

Durante la mañana de lunes 29 de enero de 1979, Brenda se encontraba aburrida en su habitación, recostada en su cama, escuchaba música y pensaba qué hacer, se levantó dio varias vueltas en su habitación y se asomó por la ventana. 

Ahí se encontraban su presas, unos niños que jugaban en la calle mientras llegaba la hora de entrada al colegio.

“Vi a los niños como patos que andaban por una charca y un rebaño de vacas rodeándolos, así que eran blancos fáciles para mí", dijo después de ser capturada. 

Tomó el rifle, se puso frente a la ventana y observó a través de la mira telescópica, de inmediato empezó a disparar al azar, una sonrisa acompañaba su acción. 

Los niños empezaron a caer, algunos no entendían qué pasaba, pronto se dieron cuenta del ataque a sus compañeros, gritos de dolor y terror se mezclaron en el lugar.

En ese momento se solo dos adultos se encontraban en la puerta de entrada, el vigilante, Michael Suchar y el director, Burton Wragg, y a como pudieron empezaron a evacuar a los menores. 

Brenda no dejaba de disparar, hirió a 8 niños, uno de ellos de nombre Chris Stanley, de nueve años, quien perdió un pedazo de corazón pero se salvó de morir al momento en que el director lo cubrió con su cuerpo para evitar que las balas llegara a él. 

Eso molestó a Ann y disparó en repetidas ocasiones contra Burton Wragg, hasta matarlo, al ver aquello, Michael Suchar, intentó proteger a Wragg. Ella se molestó aun más y también le disparó varias veces. Fue su segunda víctima mortal. 

Para entonces, la policía ya había sido avisada y llegaron poco después. Un disparo en el cuello derribó a un agente, por lo cual los demás se protegieron detrás de las patrullas, publicó Escrito con Sangre.

Dentro de la escuela se encontraban llorando los niños que no habían sido heridos, los baleados estaban en el piso en medio de charcos de sangre.

Los agentes acomodaron las patrullas frente a los niños para protegerlos y poder sacarlos de la línea de fuego, muchos de los menores fueron colocados en fila india para ir saliendo de la escuela por otra puerta, los subieron a los camiones escolares y los evacuaron. 

El tiroteo entre Brenda Ann y la policía continuó durante seis horas, no desistió hasta que se le acabaron los balas, entonces habló por teléfono con los negociadores de la policía y los reporteros. Finalmente se rindió, las autoridades entraron al domicilio y la sometieron. 

 

Luego de su captura, los periodistas le preguntaron el por qué de su acción, a lo que ella simplemente se encogió de hombros y respondió a un reportero del San Diego Tribune:

“No me gustan los lunes. ¡Son tan aburridos! Sólo lo hice para animarme el día!” 

"No tengo ninguna razón más, sólo fue por divertirme. Me gustan el rojo y el azul de las chaquetas de los alumnos. Vi a los niños como patos que andaban por una charca y un rebaño de vacas rodeándolos, así que eran blancos fáciles para mí. Fue muy divertido ver a los niños fusilados”

Aunque Brenda era menor de edad fue juzgada como adulto, algunos testigos mencionaron que siempre habría expresado hostilidad hacia los policías y que hablaba sobre dispararle a uno. También mencionaron que Spencer deseaba hacer algo grande para salir en la televisión. 

Fue declarada culpable de dos asesinatos y asalto con arma mortal, y condenada a cumplir un mínimo de prisión de entre 25 años y cadena perpetua en una institución penitenciaria para mujeres en Corona, California. 

El comportamiento de Ann Spencer en prisión siempre fue misterioso. Tiempo después se confirmó el diagnóstico de su patología, "incapacidad para lidiar con el estrés y una inclinación desmesurada a actuar con ira"

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