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Celebra su cumpleaños número 60 tatuándose 60 frijoles en la cabeza

El hombre también consiguió un récord guinness gracias a su afición por los frijoles 

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Por Julio Zatarain Sábado27 de Enero de 2018
  • Imagen ilustrativa

    Imagen ilustrativa | Foto/Pixabay

Sin duda una de las modas de las recientes décadas son los tatuajes. Dichos lujos que pintan la piel son llamativos para la mayoría de los jóvenes, adquiriendo popularidad en todo el mundo.

Imagen ilustrativa. Foto/Pixabay

Según la página Wikipedia, los tatuajes se definen como la "modificación permanente del color de la piel en el que se crea un dibujo, una figura o un texto y se plasma con agujas u otros utensilios que inyectan tinta o algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona".

Pero que pasa cuando una persona junta sus dos pasiones: los tatuajes y los frijoles. ¡Así es! frijóles tatuados.

 

Esta persona, un poco excéntrica, se tatuó 60 frijoles en su cabeza calva cuando cumplió precisamente 60 años, pero no sólo como festejo, sino que además, aunque no lo creas, es por una buena causa.

Se trata de Barry Kirk, quien ha amado los frijoles durante toda su vida, tanto que marcó un récord mundial en 1986 por haber pasado 100 horas dentro de una tina de baño repleta de esta legumbre. Dede ese día, Kirk se ganó el mote de "Captain Beany" (capitán frijol".

“Tener el tatuaje de los frijoles es sólo otro paso en mi carrera de devoción por los frijoles. Ahora, adondequiera que voy la gente puede ver que estoy repleto de frijoles gracias a mi tatuaje”, afirma Kirk.

Imagen ilustrativa. Foto/Pixabay

Pero sus intenciones van más allá que su extraña afición por lo frijoles en sus diferentes modalidades. Cuando ganó el premio Guines hace 30 años, también logró conseguir una considerable cantidad de dinero para beneficio de las personas más necesitadas. 

Se dio cuenta que podría dedicar su vida a esto, por lo que renunció a su trabajo y se dedicó cien por ciento a ser un recaudador de fondos con fines filántropos.  

 

Cuando cumplió 60 años, tuvo la original idea de tatuarse 60 frijoles en la cabeza calva y pedir a la gente que done un frijol, por supuesto, con el objetivo de ofrecerlos a la buena causa. 

La colaboración que estaba pidiendo Barry consistió en 60 Euros (unos 90 dólares) por frijol, y a cambio, ofreció tatuar las iniciales de cada persona que donara en el centro del frijol patrocinado.

Imagen ilustrativa. Foto/Pixabay

Al final, logró juntar 3 mil 600 euros (unos 5 mil 600 dólares), que fue utilizado inteligentemente para darlo a la campaña de Marlie-Grace Roberts, una niña con parálisis cerebral.

En la historia resaltan los abuelos del niño Alan y Joanne Roberts, quienes participaron en la propuesta, y patrocinaron ellos mismos un par de frijoles. “Barry se acercó a nosotros con la loca idea y decidimos apoyarlo”, contó la Sra.  Roberts. “Ahora lo consideramos parte de nuestra familia. Es un hombre maravilloso”.

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