Noticias

Débora; de la dicha al terror del meme

Débora contó que todo comenzó cuando un joven que tenía una amigo en común con ella empezó a compartir la foto

<nt:author-name/>
Por La Sirena Jueves25 de Julio de 2019
  • Débora; de la dicha al terror del meme. Foto: FB

    Débora; de la dicha al terror del meme. Foto: FB

Aquella noche a principios de 2012 Débora se sentía la más linda de la reunión familiar, así que tomó unas gafas oscuras, se las puso y se tomó una selfie, sin imaginar que esa foto que la hacía sentir tan bien más tarde se convertiría en su peor pesadilla.

Débora tenía 15 años cuando compartió esa fotografía en su cuenta de Facebook, entonces recibió unos cuantos likes y días después notó que desconocidos compartían su imagen. 

No tardó mucho en darse cuenta que su foto se estaba haciendo viral al convertirse en un meme debido a su apariencia, a manera de burla empezaron a llamarla la “diva de Oakley”.

La fotografía causaba mucha gracias para algunos, pero para Débora, era lo peor que le pudiera estar ocurriendo, se la pasaba horas metida en su cuarto, en barrio de Sao Paulo, Brasil, llorando su penar, no salía para evitar ser reconocida.

Débora contó a la BBC, que se sentía “fea, humillada, menos que otras niñas” de su edad.  

La joven ahora tiene 22 años, y afirmó que los memes con su foto hablablan “mucho de mi apariencia y eso me molestaba”.  

Entonces decidió dejar la escuela, dejó de salir, incluso pensó en el suicidio como una forma desesperada de acabar con su pesadilla.

No tenía fuerzas para nada. Lloraba y lloraba y me culpaba por haber compartido esa foto".

Paso el tiempo y la foto dejó de ser problema, pero hace unas semanas, siete años después de aquel mal momento, volvió a aparecer en redes sociales, solo espera que esta nueva oleada de memes no le vuelva a afectar como antes.

Afirmó que no volverá a esconderse y en su cuenta de Facebook escribió que demandaría a las páginas que usaran su fotografía.

Débora contó que todo comenzó cuando un joven que tenía una amigo en común con ella empezó a compartir la foto.

El amigo miró la foto, se rió de ella y la comenzó a difundir en internet”, mencionó Débora.

Ella le pidió que la borrara, él la quitó de su perfil, pero para entonces muchas páginas ya habían tomado y compartido la selfie. 

Luego de que el amigo compartiera la foto Débora salió de casa y fue entonces que notó que muchas personas habían visto los memes con su rostro.

“Cuando fui a una tienda, cerca de casa, muchas personas me reconocieron. Unos jóvenes comenzaron a reírse de mí. Fue horrible. Muchos me apuntaban con el dedo. Me di cuenta en ese momento que se reían de mí porque habían visto el meme", explicó.

Pero las burlas no pararon ahí, pues al volver a clases luego de unas vacaciones, sus compañeros que habían visto el meme empezaron a burlarse de ella y las burlas no paraban, así que al poco tiempo tuvo que dejar la escuela. 

De acuerdo con el psicólogo Marck de Souza, el tema es bastante preocupante por la difusión que puedan tener las imágenes.

"Las redes sociales pueden tener un peso muy grande en la vida de una persona. Esa ridiculización de alguien, que antes ocurría pero en menor escala, ahora tiene unas proporciones mayúsculas, porque basta un clic para compartir una foto.Como el contenido se puede viralizar y no se puede borrar por completo de las redes, la persona no puede desconectarse de él. Así que el ridículo en internet puede estar presente para siempre", indicó.

TAGS

Comentarios