Noticias

Hay riesgo de no volver a tener contacto con la vaquita marina

Hace días un ejemplar fue capturado para su protección, sin embargo, murió horas después 

Mariana Ley
Por Mariana Ley
  • Vaquita Marina / AP

    Vaquita Marina / AP

Se suspendió el programa para capturar y retener a las vaquitas marinas existentes en el Golfo de California, a raíz de que un ejemplar muriera al poco tiempo de ser capturado, así lo informaron expertos mexicanos. 

El científico en jefe del programa, Lorenzo Rojas, dejó en claro el riesgo que existe de continuar con el programa, pues éste intento pudo haber sido el último contacto directo entre los seres humanos y esta especie marina, ya que quedan menos de 30 ejemplares. 

Asimismo, este científico no cree que para el próximo año sobrevivan los suficientes ejemplares como para tan siquiera realizar un intento de captura. 

"Se estaba adaptando, pero en cuestión de segundos algo se disparó en su cerebro y simplemente comenzó a nadar más rápido, increíblemente rápido, como si quisiera salir volando de donde estaba, sin ninguna percepción del espacio en el que estaba", comentó Rojas sobre la hembra adulta que fue capturada el fin de semana. 

La hembra fue llevada a un corral que flotaba dentro del mar, y aunque la intención de los expertos era protegerla, ésta comenzó a actuar de manera muy extraña, claramente estaba en una situación de estrés.

Una cría también fue capturada hace algunas semanas, no obstante, pasó por la misma situación, pues comenzó a demostrar una clara ansiedad, por lo que se le liberó al poco tiempo. 

Aunque se quiso liberar también a la hembra adulta, ya era demasiado tarde. 

“Los veterinarios decidieron que era hora de liberarla. La sacaron al mar y la colocaron de frente a mar abierto, y comenzó a nadar, pero nadaba de una forma muy extraña... así que los veterinarios decidieron subirla al barco nuevamente”, comentó Rojas, quien es también presidente del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita. 

"Le practicaron reanimación cardiopulmonar durante tres horas e intentaron mantenerla con vida", agregó.

La vaquita murió seis horas después de su captura, aproximadamente. Se le ha practicado diversos exámenes así como una necropsia para determinar las causas del fallecimiento.

No se les puede poner en riesgo

Los ejemplares son tan pocos que sería un riesgo intentar hacer contacto con ellas, aseguran los expertos. 

"Estas marsopas no responden bien al estrés de la captura, y ni una vaquita más debería ser puesta en peligro de forma deliberada", indicó el Animal Welfare Institute, organismo especializado en la protección animal.

Los primeros resultados de la autopsia revelaron algo escalofriante; se pudo saber que el ejemplar de la hembra adulta no había tenido una cría en dos o tres años. Es probable que esto se deba a que el apareamiento es más difícil de concebir con tan pocos ejemplares restantes. 

Rafael Pacchiano, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales, intentó ver la situación con buenos ojos, argumentando que al menos los esfuerzos de búsqueda sí han localizado algunos ejemplares. 

 

Sin embargo aún con los constantes patrullajes de la Marina, y la prohibición del uso de redes agalleras, aparentemente la pesca ilegal continúa, lo que las pone aún más en riesgo. 

Esta especie se encuentra casi en extinción debido a que en China es muy codiciada la vejiga natatoria deshidratada de la tototaba, un pez que igualmente habita en el Golfo de California; se estima que cada vejiga vale miles de dólares en el mercado negro.

Asimismo las redes agalleras ilegales que se colocan para capturar a este pez podrían capturar y matar a las vaquitas, y mientras los precios de las vejigas de totoaba se incrementen, los pescadores buscarán técnicas y métodos más osados para instalar estas redes. 

 
 
Con información de The Associated Press. 

Comentarios