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¿Le temes a ESO y otros payasos? Esta es la razón

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Por La Sirena
  • Foto: Pixnio

    Foto: Pixnio

Aunque los payasos surgieron con la intención hace pasar un rato agradable a las personas, muchas de ellas prefieren sacarle la vuelta a estos curiosos personajes, el motivo: la coulrofobia.

Coulro... ¿qué?

El portal fobias.net, define la coulrofobia como un persistente, anormal e injustificado miedo a las payasos, que conmúnmente afecta a los niños, aunque en algunos casos persiste hasta la adolescencia o adultés, además el padecimiento puede presentarse en diversos grados, habrá quienes sientan pánico y quienes sólo les incomode la presencia pero no llega a ser terror.

El temor a lo que oculta una verdadera identidad regularmente es adquirido después de pasar una mala experiencia con los payasos o luego de haber visto un retrato siniestro de estos.

Quienes sufren de coulrofobia admiten que les asusta el maquillaje excesivo, la nariz color rojo fuerte y las extrañas pelucas.

Foto: Wikimedia

Estudios

En 2008 la University of Sheffield realizó un estudio con más 250 niños entre los 4 y 16 años para saber si los payasos eran o no de su agrado, con este pudieron comprobar que a la mayoría les parecían escalofriantes.

El psiquiatra y psicoterapeuta, André Christophe, agrega en su libro Psicología del miedo, que “la influencia genética real no es un factor determinante puro y duro en el que un gen en concreto implique cierto comportamiento”, citó Muy Interesante.

Foto: Wikimedia

Sigmund Freud ya escribió sobre el efecto de “valle inquietante”, un concepto que plantea que algo muy conocido pero al mismo extrañamente inusual causa rechazo y produce una sensación inquietante y contradictoria: la disonancia cognitiva.

Este concepto puede aplicarse a los payasos. Según el psiquiatra Steven Schlozman, de la Facultad de Medicina de Harvard, la sonrisa permanente y horripilante puede producir disonancia cognitiva en nuestra mente: “Nuestra mente interpreta que las sonrisas en general son positivas; no obstante, no es posible sonreír todo el tiempo, porque de ser así, algo falla. Gracias al comportamiento de las personas podemos interpretarlas, pero si el aspecto de las personas o su comportamiento no varían, se convierten en terroríficas”.

Foto: Pxhere

A pesar de lo dicho, y aunque sea cierto que el aspecto y las imágenes de los payasos pueden producir una sensación natural de desconfianza y ansiedad, en la coulrofobia también pueden influir ciertos estímulos sociales, e intensificar el terror.

Para muchos, un buen ejemplo de esto es la excelente y al mismo tiempo aterradora interpretación de Tim Curry en su papel del payaso Pennywise en la serie televisiva “It” de Stephen King en 1990. Para colmo, en 2017 se estrenará una nueva versión de esta película, que posiblemente haga surgir una nueva generación de coulrofóbicos, publicó New York Times.

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