Noticias

Qué es el síndrome de Asperger

El trastorno del espectro autista, relacionada con el desarrollo del cerebro, afecta la manera en la que una persona percibe y socializa con otras

<nt:author-name/>
Por La Sirena Martes24 de Septiembre de 2019
  • Qué es el síndrome de Asperger. Foto temática: Nana-ne / Pixabay

    Qué es el síndrome de Asperger. Foto temática: Nana-ne / Pixabay

El síndrome de Asperger es un trastorno neurobiológico, un conjunto de características mentales y de conducta que forma parte de los trastornos del espectro autista, nombrado así en memoria del médico austríaco Hans Asperger.

De acuerdo con Mayo Clinic, el trastorno del espectro autista es una enfermedad relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que una persona percibe y socializa con otras, lo que causa problemas en la interacción social y la comunicación. 

Lee también: Qué es la meningitis y cuáles son sus síntomas

Si bien no existe una cura para los trastornos del espectro autista, un tratamiento intensivo y temprano puede hacer una gran diferencia en la vida de muchos niños. 

Síntomas del Asperger

Algunos niños presentan signos del trastorno del espectro autista en la primera infancia, como menor contacto visual, falta de respuesta cuando los llaman por su nombre o indiferencia ante las personas responsables del cuidado.

Otros niños pueden desarrollarse normalmente durante los primeros meses o años de vida, pero luego repentinamente se vuelven introvertidos o agresivos o pierden habilidades del lenguaje que habían adquirido. En general, los signos se observan a los 2 años.

Algunos niños con trastornos del espectro autista tienen dificultades de aprendizaje y algunos presentan signos de inteligencia inferiores a lo normal. Otros niños con este trastorno tienen una inteligencia entre normal y alta, aprenden rápido, aunque tienen problemas para comunicarse, aplicar lo que saben en la vida diaria y adaptarse a situaciones sociales.

Un niño o un adulto con trastorno del espectro autista puede tener problemas con la interacción social y las habilidades de comunicación, incluso presentar cualquiera de los siguientes signos:

  • No responde a su nombre o, en ocasiones, parece no escucharte
  • Se resiste a los abrazos y las caricias; además, parece que prefiere jugar solo y se abstrae en su propio mundo
  • No suele hacer contacto visual y carece de expresión facial
  • No habla o tiene un desarrollo tardío del habla, o bien, pierde la capacidad que tenía para decir palabras u oraciones
  • No puede mantener ni iniciar una conversación o, tal vez, inicia una solamente para pedir algo o nombrar elementos
  • Habla con tono o ritmo anormal y es posible que utilice una voz cantarina o que hable como un robot
  • Repite palabras o frases textuales, pero no comprende cómo usarlas
  • No parece entender preguntas o indicaciones simples
  • No expresa emociones ni sentimientos y parece no ser consciente de los sentimientos de los demás
  • No señala ni trae objetos para compartir sus intereses
  • Aborda interacciones sociales de forma inadecuada comportándose de manera pasiva, agresiva o perturbadora
  • Tiene dificultad para reconocer señales no verbales, como la interpretación de las expresiones faciales de otras personas, las posturas corporales o el tono de voz

Patrones de comportamiento

Un niño o un adulto con trastorno del espectro autista puede tener intereses, actividades o patrones de comportamiento repetitivos y limitados, e incluso presentar cualquiera de los siguientes signos:

  • Realiza movimientos repetitivos, como balancearse, girar o aletear con las manos
  • Realiza actividades que podrían causarle daño, como morderse o golpearse la cabeza
  • Desarrolla rutinas o rituales específicos y se altera con el mínimo cambio
  • Tiene problemas con la coordinación o muestra patrones de movimientos extraños, como ser torpe o caminar en puntas de pie, y muestra un lenguaje corporal extraño, rígido o exagerado
  • Se deslumbra con los detalles de un objeto, como las ruedas que giran en un auto de juguete, pero no entiende el propósito general o el funcionamiento del objeto
  • Es más sensible que lo habitual a la luz, el sonido o el contacto físico, pero puede ser indiferente al dolor o la temperatura
  • No participa en juegos de imitación o de simulación
  • Se obsesiona con un objeto o una actividad con una intensidad o concentración anormales
  • Tiene preferencias específicas con respecto a los alimentos, como comer solamente unos pocos alimentos o no comer alimentos con una determinada textura

Lee también: Qué es la hipercalcemia

A medida que maduran, algunos niños con trastornos del espectro autista socializan más con otras personas y muestran menos alteraciones del comportamiento.

Algunos, generalmente los que tienen problemas menos graves, con el tiempo pueden llevar una vida normal o casi normal.

Sin embargo, otros siguen teniendo dificultades con el lenguaje o las habilidades sociales y, en los años de la adolescencia, sus problemas de comportamiento y emocionales pueden empeorar.

Consulta a tu médico

Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y muchos no siguen la cronología exacta que se encuentra en algunos libros sobre crianza. Sin embargo, los niños que padecen trastornos del espectro autista no suelen manifestar signos de retraso en el desarrollo antes de los 2 años.

Si te preocupa el desarrollo de tu hijo o sospechas que puede tener trastornos del espectro autista, coméntale tus inquietudes al médico. Los síntomas de estos trastornos también pueden estar vinculados con otros trastornos del desarrollo.

Los signos del trastorno del espectro autista normalmente aparecen en las primeras etapas del desarrollo cuando se observan retrasos evidentes en las habilidades del lenguaje y las interacciones sociales.

El médico podría recomendar pruebas de desarrollo para determinar un posible retraso en las habilidades cognitivas, del lenguaje y sociales de tu hijo si:

  • No responde con una sonrisa o una expresión de felicidad a los 6 meses o antes
  • No imita sonidos o expresiones faciales a los 9 meses o antes
  • No balbucea ni hace gorgoritos a los 12 meses o antes
  • No hace gestos, como señalar o saludar, a los 14 meses o antes
  • No dice palabras simples a los 16 meses o antes
  • No juega a juegos «de simulación» o imitación a los 18 meses o antes
  • No dice frases de dos palabras a los 24 meses o antes
  • Pierde las habilidades del lenguaje o sociales a cualquier edad 

Causas

Los trastornos del espectro autista no tienen una única causa conocida. La genética y el medio ambiente pueden influir.

Genética. Varios genes diferentes parecen estar relacionados con los trastornos del espectro autista. Para algunos niños, los trastornos del espectro autista pueden estar asociados con un trastorno genético, como el síndrome de Rett o el síndrome del cromosoma X frágil.

Factores ambientales. Actualmente, los investigadores estudian si factores, como las infecciones virales, los medicamentos, las complicaciones durante el embarazo o los contaminantes del aire, desempeñan un papel en el desencadenamiento del trastorno del espectro autista.

No vacunar a tu hijo en la niñez puede ponerlo tanto a él como a otros en peligro de contagiarse y transmitir enfermedades graves, como la tos ferina (pertusis), paperas o sarampión.

Factores de riesgo

Los trastornos del espectro autista afectan a los niños de todas las razas y nacionalidades, pero determinados factores aumentan el riesgo de padecerlos. Estos pueden ser:

El sexo de tu hijo. Los niños tienen cuatro veces más probabilidades de padecer un trastorno del espectro autista que las niñas.

Antecedentes familiares. Las familias con un niño con trastorno del espectro autista tienen un mayor riesgo de tener otro hijo con este trastorno. También es frecuente que los padres o familiares de un niño con trastorno del espectro autista tengan problemas menores con las habilidades sociales y de comunicación, o ciertas conductas típicas de este trastorno.

Otros trastornos. Los niños con ciertas enfermedades tienen un riesgo mayor de lo normal de presentar un trastorno del espectro autista o síntomas parecidos a los del autismo.

Bebés extremadamente prematuros. Los bebés que nacen antes de las 26 semanas de gestación pueden tener un mayor riesgo de padecer un trastorno del espectro autista.

Edad de los padres. Puede haber una conexión entre los niños nacidos de padres mayores y el trastorno del espectro autista, pero se necesita más investigación para establecer este vínculo.

Complicaciones

Los problemas con las interacciones sociales, la comunicación y la conducta pueden dar lugar a lo siguiente:

  • Problemas en la escuela y de aprendizaje
  • Problemas laborales
  • Incapacidad para vivir de forma independiente
  • Aislamiento social
  • Estrés en la familia
  • Victimización y ser objeto de intimidaciones

Con información de Mayo Clinic 

Comentarios

TE PUEDE INTERESAR: