Pasión

A 3 días: La cabriola del mexicano Hugo Sánchez que solo se vio una vez

Una sanción de la FIFA por documentos adulterados de jugadores juveniles le impidió a México jugar las eliminatorias rumbo a Italia'90

EFE
Por EFE Lunes 11 de Junio de 2018
  • Hugo Sanchéz. Foto: Twitter

    Hugo Sanchéz. Foto: Twitter

Bogotá (EFE).- El 3 de junio de 1986 fue un día especial para Hugo Sánchez y los mexicanos, ya que debutaban en su segundo Mundial hecho en casa, nada más y nada menos que contra Bélgica.

Por esos días, "Hugol" ya había demostrado su poder anotador con el Real Madrid, donde en su primera temporada infló las redes 29 veces en 49 partidos por Liga y torneos internacionales.

Sin haber podido clasificarse para España'82, México acogía casi de carambola por segunda vez el máximo certamen del fútbol tras la negativa de Colombia a organizarlo, pero esta vez con un jugador cuya estrella brillaba con luz propia en uno de los mejores equipos del mundo.

Por cierto, Hugo Sánchez era el único de ese 'Tri' orientado por el yugoslavo Bora Milutinovic que jugaba en el exterior. Este hecho, si se quiere, añadió más atención sobre el nacido el 11 de julio de 1958 en Ciudad de México. 

Ese 3 de junio, el Azteca se había convertido, como en tantas otras ocasiones, en un "monstruo verde" de 110 mil almas que animaban al 'Tri' contra los belgas, y "Hugol" estaba ahí, como una amenaza para el arco de Jean Marie Pfaff.

No obstante, el primer gol de los de Bora vino en el minuto 23 por intermedio de un certero cabezazo de un defensa: Fernando Quirarte.

Dieciséis minutos después vino el momento más esperado por muchos en el Coloso de Santa Úrsula: tras un tiro de esquina cobrado con efecto, la cabeza del delantero madridista sorprendió a toda la defensa belga y el balón se metió en el ángulo izquierdo de la portería de Pfaff.

La cabriola que se veía cada fin de semana en los estadios españoles, se vio en el Azteca y fue vitoreada por multitudes en el Distrito Federal. México ganó por 2-1 en un debut inmejorable. 

Segundo partido del Grupo B, el 7 de junio, y otra vez en el Azteca. El rival fue Paraguay y el resultado, 1-1. Luis Flores se reportó en el tanteador para México y Hugo Sánchez no pudo vencer la portería de Roberto 'el Gato' Fernández. 

Quirarte fue el autor del 1-0 contra Irak el 11 de junio en el tercer partido de la selección anfitriona, y Sánchez lo vio desde el banquillo de los suplentes.

Los octavos de final enfrentaron a México contra Bulgaria el 15 de junio. Manuel Negrete concretó para los mexicanos el 1-0 con una espectacular tijereta, en uno de los goles más vistosos de la historia de los Mundiales. Raúl Servín anotó el 2-0 y "Hugol" celebró con sus compañeros el paso a cuartos.

Los esperaba la poderosa Alemania en la norteña Monterrey. Ese 21 de junio, los 90 minutos y el tiempo suplementario terminaron 0-0, y los teutones se impusieron por 4-1 en la definición desde los doce pasos. Adiós México de su propio Mundial, y Hugo Sánchez solo pudo celebrar una vez.

Una sanción de la FIFA por documentos adulterados de jugadores juveniles le impidió a México jugar las eliminatorias rumbo a Italia'90 y, por lo tanto, se vio frustrado el tercer Mundial de "Hugol", que había debutado en el de Argentina'78. 

El ariete azteca, que marcaba récords de goles con el Real Madrid, pudo volver a una Copa del Mundo en Estados Unidos'94, con 36 años, pero el entrenador Miguel Mejía solo le dio minutos en la derrota por 1-0 contra Noruega del primer partido del Grupo E.

Delanteros más jóvenes como Luis García o Cuauthémoc Blanco estaban reclamando su espacio en el 'Tri' y los días de Hugo Sánchez con la camiseta verde estaban contados.

"Hugol" fue un hombre de récords. Con sus 234 goles tanto en el Atlético Madrid como en su glorioso ciclo de cinco temporadas en el Real Madrid, y luego en el Rayo Vallecano, fue hasta el 2014 el máximo goleador extranjero de la Liga española. Quien alcanzó y superó ese récord se llama Lionel Messi.

El azar llevó a que un delantero tan efectivo en un club como el Real Madrid solamente pudiera anotar un gol en un Mundial. Un gol que cantaron 110.000 gargantas en el Azteca ese 3 de junio de 1986.

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